La Voz de Almería

Bruno Sevilla, pasaporte a Berlín

Bruno_109_byn

El actor Bruno Sevilla (Vícar, 1985) no ha podido comenzar el año con mejor pie. En enero, como un regalo de Reyes, llegó a las carteleras Proyecto Lázaro, tercer largometraje como director de Mateo Gil (coguionista junto a Alejandro Amenábar de Abre los ojos y Mar adentro). Y el próximo lunes 20 de febrero comienza a rodar en Berlín Las distancias, de Elena Trapé (Blog), filme donde compartirá protagonismo con Miki Esparbé (El rey tuerto, Cuerpo de élite) y Alexandra Jiménez (100 metros, Spanish movie).

“Este va a ser el mayor reto al que me voy a enfrentar. Vamos a rodar en catalán y todos los personajes tienen mucho peso en la película. Estoy encantado”, cuenta en conversación telefónica con LA VOZ días antes de viajar a Alemania.

Las distancias es un retrato generacional que presenta a cuatro amigos -Jiménez y Sevilla son dos de ellos- que se plantan por sorpresa en Berlín para celebrar que el personaje al que encarna Esparbé cumple 35 años. “Durante el fin de semana, las cosas no terminarán de salir como esperaban. La película habla de ese momento de tu vida en el que te das cuenta de que tienes treinta y pico y las cosas no son como esperabas quince años atrás”.

Su presencia en el segundo título que dirige Elena Trapé, cineasta que surge de la excelente cantera de la ESCAC, le va a permitir codearse con esa nueva generación del cine español con tanto -y tan bueno- por contar, delante como detrás de las cámaras. Sevilla asegura que es “un honor” trabajar con ellos aunque reconoce, con humildad, que aún no se siente parte de ninguna generación. “En esta profesión nunca sabes cuándo vas a trabajar. El otro día, haciendo cuentas, vi que llevo diez años como actor aunque realmente solo tres viviéndolo desde dentro. Parece que todo ha pasado más despacio”, reflexiona el almeriense, que en mayo de 2015 estrenó su primer filme como protagonista, la cinta de terror Sweet Home, de Rafa Martínez, protagonizada junto a Ingrid García-Jonsson.

En Las distancias, producida por Coming Soon (Marta Ramírez) con Miss Wasabi (Isabel Coixet) como productora asociada, Bruno Sevilla rodará en catalán, lengua que domina al igual que el inglés, el francés y el alemán. Armas que junto a su aspecto físico -pelo castaño y tez clara- le han abierto las puertas del mercado internacional.

Amor y ciencia-ficción
De producción española aunque rodada en inglés es Proyecto Lázaro, sugerente, minimalista y reflexiva cinta fantástica. “La ciencia-ficción es el contexto para una historia con elementos de drama y de película romántica”, explica.

Su rol es secundario aunque con gran presencia en pantalla, ya que interpreta al mejor amigo del protagonista, Tom Hughes, y comparte secuencias con él y con su novia en la ficción, Oona Chaplin (Talisa Stark en Juego de Tronos). “Trabajar con Mateo Gil ha sido espectacular. Tuve esa sensación de estar en manos de alguien que no solo conoce al milímetro el material con el que trabaja sino que es capaz de transmitírtelo. No siempre es fácil porque los directores usan un lenguaje diferente pero él tiende puentes, te sugiere imágenes, lugares, cosas que te ayudan”, dice sobre el canario, responsable de Nadie conoce a nadie y Blackthorn. Sin destino. “Ha sido un regalazo porque, además de gustarme el proyecto, el rodaje fue una maravilla”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *