La Voz de Almería

Ilustrando Almería

Al hablar de letras, muchas veces cometemos el error de pensar únicamente en los escritores como actores principales de este mundo, pasando por alto a otros eslabones fundamentales de la cadena literaria como son editores, libreros, traductores, distribuidores, ilustradores. Precisamente a estos últimos quiero dedicar el siguiente post, aprovechando los grandes nombres que está dando Almería y la aparición de un colectivo que aglutina a muchos de ellos y promueve interesantes proyectos.

Uno de mis ilustradores favoritos del mundo es almeriense y se llama Antonio Lorente. Lo cierto es que lo he descubierto hace poco, pero su estilo mitad gótico, mitad onírico a medio camino entre Tim Burton y Nicoletta Ceccoli me ha convertido en una incondicional de sus personajes.

Afincado en Londres, los últimos trabajos de este artista son absolutamente recomendables. Por un lado, el libro que publicó a finales de 2015 con su hermana María Jesús Lorente, La princesa aburrida. Un precioso álbum ilustrado que cuenta la historia de una antiprincesa que no desea protagonizar un cuento de hadas y que ha quedado finalista en la categoría infantil de los Premios Argaria 2015, que concede el Gremio de Libreros de Almería. Se trata de un proyecto que empezó como algo familiar y que ha superado cualquier expectativa hasta el punto de que se ha hecho su propio hueco al otro lado del Atlántico. Y no sólo eso. El trabajo a cuatro manos de estos dos almerienses ha tenido tanto éxito que ya están tramando nuevas aventuras juntos.

Ilustración de 'La princesa aburrida'.
Preciosa ilustración de ‘La princesa aburrida’.

Por otro lado, y al margen de sus exposiciones colectivas y en solitario, Antonio ha diseñado la portada del primer título de una nueva editorial barcelonesa, Meracovia, que recupera grandes clásicos de la literatura a la vez que da cobertura a jóvenes escritores. En este caso, firma la cubierta de Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary W. Shelley, ofreciendo una imagen del archiconocido monstruo que nada tiene que ver con la que la mayoría tenemos en mente a causa de las distintas adaptaciones cinematográficas de la novela.

Portada del libro de Meracovia diseñada por Antonio Lorente.
Portada del libro de Meracovia diseñada por Antonio Lorente.
“No hay nada nuevo en esta edición, la historia sigue siendo la misma, obviamente no todo el mundo la conoce tal cual fue escrita, hace ya casi 200 años porque en nuestro subconsciente persiste la imagen de un monstruo violento y asesino, fruto de las adaptaciones cinematográficas que se hicieron hace unos años. Una visión del monstruo que nada tiene que ver con el reflejo que de él hace Mary W. Shelley. Por eso pensé en Antonio, nadie como él puede expresar, el miedo, el dolor, la tristeza, la fragilidad y sobre todo la soledad como sólo él sabe hacerlo. Al ver la ilustración por primera vez me emocioné profundamente. No deja indiferente. Si eso ayuda y anima a que la gente lea la obra, creo que nuestra misión se habrá cumplido”, explica la editora Vicenta Sánchez en una entrevista a LA VOZ.
Imagen de la web de Meracovia diseñada también por Antonio Lorente.
Imagen de la web de Meracovia diseñada también por Antonio Lorente.

Carmen F. Agudo (madre de sirenas, geishas y otras criaturas excepcionales, todas con un estilo muy reconocible entre lo infantil y lo fantástico), Paula García (que confiere a todas sus creaciones un rollo pop bastante personal) y Matu Santamaría (con trabajos más influenciados por el cómic y otros muy diferentes que recuerdan a la gran Paula Bonet) son otros ilustradores almerienses de nacimiento o adopción cuyas creaciones admiro. Los tres forman parte del colectivo del que os hablaba al principio del post, en el que se integran un buen puñado de artistas de estilos y técnicas diversas, pero a los que une la inquietud por hacer cosas. Dos de sus últimos proyectos son dos muestras colectivas tituladas Abecedario ilustrado Cuéntame un cuento. 

La doble cara de Birdman, de la película homónima de González Iñárritu, según Matu Santamaría.
La doble cara de Birdman, de la película homónima de González Iñárritu, según Matu Santamaría.

Abecedario ilustrado es una exposición que se pudo ver a finales de marzo en la Galería-Taller Dall Villa Art de El Ejido. Promovida junto a la Asociación Down de El Ejido con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, que se conmemoró el 21 de marzo, tiene su germen en un taller de tipografías impartido por Santiago Girón.

“Esta muestra nos ofrece tantos verbos como letras tiene el alfabeto con la peculiaridad de que todos han sido seleccionados por miembros de la asociación desde esa mirada de poder acercarnos a las distintas capacidades. Son un total de 54 obras, 27 letras ejecutadas por parte de los chavales de la asociación y 27 acciones ilustradas por nosotros. El arte es una disciplina sin límites y abierta para todas las personas y es a través del arte como nos relacionamos con quienes nos resultan diferentes”, dice Carmen F. Agudo.

Letra 'S' de este alfabeto ilustrado obra de Carmen F. Agudo.
Letra ‘S’ de este alfabeto ilustrado obra de Carmen F. Agudo.

Cuéntame un cuento, por su parte, está abierta al público hasta el 29 de abril en la Biblioteca Villaespesa de Almería. Se trata de una selección de 38 obras con la que se rinde homenaje a los cuentos de toda la vida, a propósito del Día del Libro Infantil y Juvenil, a través de las ilustraciones de artistas locales. Cada uno se ha encargado de un personaje y una historia y le ha dado su toque particular para acercar la literatura a través de la ilustración y fomentar que, a raíz de la visita a la misma, los padres recuperen esas historias y, con ellas, la buena costumbre de narrárselas a sus hijos. El mago Merlín, Pinocho, Pocahontas y la ratita presumida, entre otros muchos, saludan al observador desde la sala de exposiciones del centro.

Paula García, junto a una de sus obras.
Paula García, junto a su mago Merlín en la Biblioteca Villaespesa.

El Colectivo de Ilustradores de Almería surgió a mediados de 2014 a raíz de un grupo de Facebook creado por Paula García. “Cuando llegué a Almería tras finalizar mis estudios en Murcia, me di cuenta de que no conocía apenas a ningún ilustrador en mi ciudad y se me ocurrió hacerlo. Al final nos juntamos unos cuantos, más de los que esperábamos, y empezamos a decir de hacer reuniones para organizar exposiciones o cualquier cosa que se nos ocurriese”, cuenta.

“Nuestro objetivo es seguir haciendo cosas juntos, ayudarnos mutuamente, realizarnos, colaborar y desarrollarnos como ilustradores”, apostilla Carmen F. Agudo.

A juicio de García, “el estado de ilustración en Almería está en pleno crecimiento. Aún se puede hacer muchísimo más y ojalá algún día lleguemos al movimiento que tienen ciudades como Valencia o Madrid, pero vamos, todo es ponerse. Buenos ilustradores no nos faltan”.

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