La Voz de Almería

Náufrago del rock

Este post tiene banda sonora. Si no la escucháis, vuestro ordenador debe de estar estropeado. O quizá andéis faltos de imaginación. Concentraos un momento. Yo ya puedo oírla. Suena Help, de los Beatles.

En un estudio de radio, un hombre de voz prodigiosa llamado Agustín Torralba (Granada, 1974) habla de su último libro, Náufragos del Rock & Roll. Un homenaje al “movimiento cultural más importante, redentor y necesario del siglo XX”. Una publicación que nace del amor a la música.

Ha venido a presentarlo a Almería, a la Librería Picasso de la capital y el Gran Hotel Victoria de El Ejido de la mano de Sintagma. O quizá esto ya ocurrió hace unos meses. Pero la obra permanece ahí. Con su portada de Elvis. Sus relatos sobre músicos que alcanzaron altos niveles de popularidad, pero que sufrieron existencias tormentosas. Partiendo de datos biográficos reales, el autor ha elaborado curiosas ficciones. El funeral de Elvis Presley, la angustia vital que aniquiló a John Lennon y los problemas para ser aceptada de Janis Joplin constituyen algunos puntos de partida. Jimi Hendrix, Billie Holiday, Roy Orbison, Buddy Holly y Sid Vicious también son náufragos que habitan en las páginas de este volumen publicado por Piel de Zapa.

Agustín Torralba OK

Náufragos del Rock & Roll sólo es la última estación del largo trayecto vital de Agustín Torralba. Sería injusto para él (e injusto para vosotros) no hablar de su vinculación con Almería, provincia donde vivió y en la que conoció “las ramblas cuando eran eso, ramblas”. “Entre 2009 y 2011 viví en Vera, fue mi travesía personal por el desierto y de nuevo esa tierra me devolvió la esperanza”, expresa.

Sería injusto no mencionar que estudió doblaje -de ahí esa prodigiosa voz- con el actor Salvador Arias, alumno de Luis Cernuda e íntimo amigo de Rafael Alberti que participó en el llamado teatro de guerrilla y fue director de doblaje de Ciudadano Kane de Orson Welles.

Sería injusto no referirse a su espectáculo flamenco Lorca: criatura extraordinaria que estrenó en 2004 con el cartel de ‘no hay billetes’ en el Teatro Manuel de Falla de Granada.

Sería injusto no contar que fue maestro de circo, con la carga de magia y decadencia que encierra ese mundo. “Fue una etapa muy bonita, sobre todo los dos primeros años en que no tenía noción de que era un trabajo. Era muy rock and roll, como vivir en una road movie. A pesar del sacrificio que supuso, experimenté grandes aventuras”.

Sería injusto no decir que tiene publicada una novela juvenil, Triste literatura y una canción para el rey, y guarda otras tres balas certeras en la recámara. “Una transcurre en parte en el Levante almeriense”, apunta.

La entrevista llega a su fin. El estudio de radio se queda huérfano de voces. Sólo la de Elvis cantando Can’t help falling in love with you evidencia que ha pasado por aquí un náufrago del rock. Podéis oírla, ¿verdad?

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